lunes, 30 de junio de 2014

Charlando con Néstor Allende


 
 
 
 
Hoy entrevistamos a uno de los pilares de Dlorean. Al ilustrador y escritor Néstor Allende, portadista de varias novelas en la editorial y encargado de maquetar las portadas de Dlorean. Hablemos un poco con Néstor y conozcámoslo un poco más.
 
 
 
 

1) Háblanos un poco de quien es Néstor Allende

Pues es un tipo que a la vez es muchos, mira tú.

Es un asturiano barbudo, bajito, delgado y medio loco, que roza los cuarenta y que, de vez en cuando, pinta monas y rellena líneas y líneas de garabatos que pasan por ser palabras.

Es un heavy de los de la vieja escuela, de esos que crecieron con los Barón y los Maiden, los Manowar y Motörhead, y al que le gusta también la música clásica, el bluegrass y el rock.

También es un tipo con muy mala leche y un humor "raro de cojones", que vive en Salamanca y tiene un coche coreano al que el de la plaza de al lado tiene machacado a portazos; un motero sin moto, más por falta de pasta que por ganas; amante de la buena cerveza y los licores fuertes (siempre sin hielo, claro).

Es padre de dos hijos y marido de una mujer (podía haber sido de un hombre, pero no soy gay, lo siento, fans masculinos. Y femeninos, que estoy casado).

Y por último, pero no por ello menos importante, un fanático de la ciencia ficción y la fantasía; de la historia, la ciencia y los acertijos; del ocultismo y del cine.

Y rolero jubilado, que se me olvidaba.

Y no, no me tengo por friki.




 
Ilustración de Alien de Néstor Allende







 

2) ¿Cuándo empezaste a dibujar?

Pues no me acuerdo, para ser sinceros. De hecho, sigo empezando a dibujar todos los días.

No me considero un buen dibujante, y por ello empiezo a dibujar todas y cada una de las veces que cojo un lápiz, sin excepción. Como dibujante no tengo lo que se dice un estilo definido de dibujo, una marca de la casa, propiamente dicha. Adecúo mis dibujos a la función que van a tener. Además, soy leeento, lentísimo dibujando. Me pierde el detallismo y soy muy perfeccionista, y me puedo tirar minutos y minutos para una simple mano. Y horas para dibujar todos los eslabones de una cota de mallas.

Por eso digo que no soy dibujante.

En todo caso me considero más ilustrador que dibujante, ya que ahí sí que suelo tener un estilo más personal, mas mío, y también es donde me siento más cómodo.

Lo que sí que te puedo decir es que empecé a “aprender a dibujar” cuando era güaje, copiando a Mortadelo y Filemón, creo que con tres años o así. Según mis padres,  lo del dibujo viene de familia, porque los primos de mi abuelo eran los hermanos de la Fuente (Víctor, Chiqui y Ramón); así que puede que sea cosa de haber crecido rodeado por ese ambiente. Supongo que tendré algún gen raro de esos con forma de lapicero porque de chaval dibujaba a todas horas y en cualquier sitio. Mis libros de instituto acabaron llenos de dibujos en sus márgenes, y los colegas deben de tener decenas de dibujos de sus personajes de las partidas de rol.

Como ya dije en otra entrevista, un día debí de agarrar un lápiz y supongo que me gustaría la sensación, porque desde entonces no lo he dejado; no he dejado de intentar aprender a dibujar. Y como aún no he aprendido, ahora mismo casi el 90% del trabajo lo hago a ordenador, que me resulta más cómodo para corregir errores.

 

 
 
 
Star Trek Voyager by gaslight
 

 

 

 

3) Los dibujantes o ilustradores que más te hayan enseñado o influenciado.

Yo creo que, influenciarme, todos los que me den y más, Si pudiese meterlos a todos en una licuadora y luego beberme su esencia, no dudes que lo haría... ¿Eso suena un poco en plan doctor chiflado, no? Bueno, da lo mismo. Si no hay risa maligna y pose con trueno tras el ventanal, no cuenta de cara al informe psiquiátrico.

Como dibujantes me gustan Michael Golden, Hugo Pratt, Esteban Maroto, Moebius, Glen Fabry, Simon Bisley, Bill Sienkiewicz, P. Craig Russell, Barry Windsor-Smith y, por descontado, mis parientes lejanos, Víctor, Chiqui y Ramón de la Fuente. Pero los dibujantes que quizá más me han influido son Mike Mignola, al que descubrí en Las Crónicas de Corum y flipé con la simplicidad del trazo y el alucinante control de las sombras. Y al maestro Carlos Ezquerra, que tan buenos ratos me hizo pasar de chico con Dredd y “Los Diablos del Frente del Este”.


Ilustración de Boris Vallejo

 
 
¿Ilustradores? Sin dudarlo los primeros que te digo son Boris Vallejo y Julie Bell. Crecí con posters suyos de tías en tetas en mi habitación (Sí. Desde pequeño mis padres me dejaban tener posters con ilustraciones donde se viesen tetas y culos, ¿Qué pasa? Otros tienen escenas de caza con perros mordiendo a ciervos, o corridas de toros. Yo tenía músculos, tetas y culos).


También Vicente Segrelles y Frazzeta siguen a día de hoy alucinándome cada vez que veo algo suyo, aunque lo haya tenido delante decenas de veces, siempre descubro algo nuevo en sus ilustraciones: un escorzo, algo de contraste tonal, un simple trazo que soluciona una composición, una sombra o yo que sé. Pero son la ostia.

Mención especial y aparte merece Tim Bradstreet, que trabaja a partir de fotografías de estudio y que es mi principal modelo a seguir a la hora de dedicarme más en serio a realizar ilustraciones profesionales. Hasta entonces dibujaba todo a mano (y tardaba milenios) o usaba un programa de creación en 3D, el Poser3D. Pero Bradstreet me abrió los ojos al empleo de la fotografía para luego pintar encima, cosa que hasta entonces nunca había valorado en serio. Sin ir más lejos, para la base de la portada de la próxima novela de Amando Lacueva, mi chaval posó para luego dibujarle encima el dinosaurio (ya la veréis, ansiosos). La lástima es no contar con dinero para poder tener un estudio de fotografía y modelos profesionales: tengo que recurrir a fotos proporcionadas por colegas que me sirven de improvisados modelos (Infinitas gracias, chicos y chicas), y las que yo hago con mi Canon 450D.

 
Portada del disco de Skullmania obra de Néstor

 

 

4) Explícanos un poco tu proceso creativo para una ilustración o portada

Algunas surgen a la primera, que suele ser lo más normal, y otras me las planteo durante algunos días. Han sido muchos años de comics, libros y rol para que no se me ocurra algo casi al momento. Siempre he sostenido que para poder sacar una idea de la cabeza, antes has tenido que llenarla de muchas otras.

Normalmente suelo tirarme entre uno y tres días buscando referencias gráficas para realizar el dibujo, cosa a la que me acostumbré cuando trabajaba en una tienda de tatuajes. Otros autores profesionales cuentan con material de atrezzo, modelos, estudio de fotografía y cosas similares, pero yo soy español y pobre, así que tengo que recurrir a san Google para documentarme y tiro de colegas o familiares para las poses (o de Poser 3D). Luego comienza el proceso de montarlo todo en ordenador y pintar encima. Como ya dije, es una técnica muy similar a la que emplea Tim Bradstreet y con la que estoy muy contento por los resultados que me da.

Normalmente, una portada suele llevarme, de media, entre una semana y diez días; aunque una portada sencillita puede hacerse en un día o dos y una complicada entre quince y veinte días, con de 4 a 6 horas diarias de trabajo.

 

Y luego hay veces en la que te encuentras con problemas inesperados, como que la composición y el encuadre no den resultado, o los colores no funcionen. Para eso la ventaja de poder trabajar con capas en Photoshop te salva el culo. Reordenas, mueves, cambias... Yo, que soy de trabajar sin boceto o con cuatro líneas a todo lo más, plasmo la idea que tengo en la cabeza directamente y millas. Luego retoco lo que se necesite, una y otra y otra vez, hasta que me quedo a gusto. Ya dije que soy muy perfeccionista.

 

 

5) Llevas muchas portadas en libros, antologías o CDs de música, entre otras muchas otras cosas. ¿Cuáles son tus preferidas y de las que te sientes más contento del resultado final?

 

Pues mira tú que con la que más contento me siento es siempre con la última que he hecho.


La portada de la Maldición de la Diosa Araña en todo su esplendor

 
 
Ya te dije que estoy en un continuo proceso de aprendizaje. Que todos los días, cada vez que cojo el lápiz, empiezo a dibujar. Y tengo la impresión de que la última es siempre la que mejor me ha quedado. Incluso luego veo las anteriores y me digo: "¡Hostia! Si hubiese metido esta técnica, o esta iluminación, o este efecto, o este escorzo, hubiese quedado mejor". Soy un inconformista, lo reconozco; a día de hoy no hay ninguna ilustración mía que no crea que se pueda mejorar.

En cuanto a preferidas... Más que preferidas, digamos que son ilustraciones a las que, por una cosa o por otra les he cogido cariño. Por mencionar alguna, la de “La Maldición de la Diosa Araña” (Dlorean Ediciones), por ser mi primera portada en plan profesional para una novela. La de “No eres Bienvenido” (La Pastilla RojaEdiciones) por lo bien que me lo pasé con la portada y la maquetación (aunque Athman no me dejase meter algo más de sangre), y el pequeño detalle de los perros zampándose un cadáver y los cuervos en los cables de teléfono a lo Hitchcock (soy muy dado a meter guiños, la verdad).
 

Y la de La Leyenda de Katham. ¡Esa es la leche! He podido hacer una portada de fantasía al estilo de mis posters de crío de Vallejo y Bell, con tetas, músculos y un monstruo lovecraftiano de fondo (Gracias a Dlorean por darme carta blanca). ¡Y para Lem Ryan! Un mito de la novela de bolsillo en este país, con el permiso de Curtis Garland, A. Thorkent y Ralph Barby... A ver dónde puñetas consigues hoy día que una editorial te deje poner tetas en una portada, si no es en el Kiss Comix.

 



 

6) Eres el encargado de la maquetación de las portadas de Dlorean. Explícanos un poco en que consiste y como es.

 

En pegarme con la imprenta y leerle la cartilla a los portadistas. Así, dicho tal cual. Sin vaselina.

Me explico: Cuando me llega una portada lo primero que me toca es comprobar que tenga las medidas adecuadas. Al principio me volvía loco para recortar las portadas sin hacerles un destrozo porque, o bien eran demasiado altas, o bien demasiado anchas, o no tenían sangre (zona de cortado en imprenta)... o tenían sangre por los cuatro lados, cuando por la izquierda, que es el lado que va pegado al lomo, no se debe poner.

Era algo normal, un problema perfectamente entendible, ya que casi ninguno de los ilustradores había trabajado nunca con libros y no controlaban aún las medidas que nos exigía la imprenta. Gracias a las buenas palabras, un discurso heroico, y a la amenaza de coger tren, avión, o burro para plantarme en sus casas y cortarles los dedos con una cuchara oxidada,  aún a riesgo de dejarme los cuartos en el viaje y comer pasta durante un mes, he conseguido que los ilustradores ya adecúen las medidas al formato correcto. Así que ese tema ya está solucionado (mas les vale, porque la cuchara sigue guardada en el cajón).

En cuanto a la imprenta, depende del día que tenga el becario de turno. Y me jode, porque trabajan muy bien y el resultado de la impresión a la vista está. Pero como tengan el día torcido... Aún me tiro de los pelos con lo oscura que dejaron la portada de “Argar, Hijo del Demonio”. Pero parece que a estos, después de un par de correos, los he metido también en vereda.
 

Pero bueno, sigo… Medidas adecuadas: Hecho.

Ahora toca diseñar el título de la novela, así que lo monto para que encaje lo más posible con la estética de la novela y la portada. En muchas ocasiones diseño yo mismo las letras que componen el título. En otras, uso fuentes ya existentes y de libre distribución. Así que, con el título ya hecho y la portada a las medidas adecuadas, creo toda la cubierta con el color adecuado e inserto títulos, texto y logotipos en frontal, lomo y trasera.

Muy importante es resaltar que cada novela es única, y no uso el mismo fondo o fuentes, a no ser que sea una saga del mismo autor.

Por último, monto un .pdf a resolución de impresión profesional y lo envío a Dlorean, para que den el OK y luego lo manden a imprenta (y cruzo los dedos por que no hayan cambiado de becario hace un par de días y no sepa cómo funcionan las máquinas XD)

 

 

7) Además de un extraordinario dibujante, eres escritor, háblanos un poco de esa faceta.

 

Que manía. Que no me considero dibujante (pintamonas, sí). Y mucho menos “extraordinario”. Esos son gente como Mignola, Ezquerra o Moebius.

Yo crecí rodeado de comics, que al fin y al cabo, son historias; y de decenas de libros. Y siempre me ha gustado contar historias. Cuento historias inventadas sobre la marcha para mis hijos, esperpénticas y surrealistas, que desarrollan mi agilidad mental para crear e hilvanar una trama que al final tenga sentido. De campamentos, de chaval, contaba historias leídas en libros de mitología, o las que me contaban en casa de la guerra civil, la mili, anécdotas familiares...
 
 

Es una cosa que siempre he llevado dentro. No sería yo si no contase historias, al igual que no sería yo sin un lápiz (que no, que no soy dibujante). Son las dos formas que tengo de expresarme. He tomado al asalto bibliotecas (era el terror de los bibliotecarios, sí señor) y he llegado a leerme hasta cuatro novelas al mismo tiempo. Soy un devorador de libros, aunque ahora menos, que tengo poco tiempo. Así que con tantas letras dentro, toca sacar algunas fuera o reviento. Y empecé primero escribiendo en foros, luego salté al fanfic, y ahora de cabeza a las publicaciones físicas.

 


 

8) Has publicado relatos en varias antologías y un pajarito me ha dicho que has escrito una novela corta y hay una más larga en proceso, háblanos un poco de todo ello

 

Esto... ¿No serás Varys por casualidad? Mira a ver, que tengo una espada a mano y sé manejarla...

... Pues sí. Tengo publicados relatos dentro de antologías: fantasía con Valentia, terror con La Pastilla Roja, atom-dieselpunk con Dlorean...

En cuanto a la novela corta, es un relato que se engloba dentro del universo Weird West de Dlorean, directamente relacionado con un detalle que menciona Raúl Montesdeoca en su relato "Dinastía Drácula" (Weird West volumen 1), y que aparecerá en el siguiente volumen. Hay vampiros, hay cambiapieles indios, hay vudú, hay zonbis (sí, está bien escrito con "n". Cuando lo leáis, sabréis por qué). Vamos, lo normal en estas cosas: tiros, violencia, sangre, garras y colmillos, sangre, magia, sangre, acción... Pero vamos, sangre la justa, no os vayáis a pensar… Que hay cosas con más sangre, como una piscina llena de hemoglobina, por ejemplo. Mi relato no llega a tanto: un jacuzzi, a todo lo más.

Y sexo. Porque también hay sexo, que la vida no es solo mata, mata, mata...

Y la novela larga... en realidad hay más de una. Hay una que está por la mitad, a falta de que Dlorean me confirme si la quiere, de temática "dark-steampunk erotic", que se engloba en un proyecto en el que participamos varios autores y que no nos entendimos con la editorial con la que trabajábamos. Luego está otra de carácter "scifi/fantasy", sin iniciar, pero a la que le tengo ganas.

Y la que creo que es a la que te refieres, es la novela diesel-atompunk del 13º de Húsares, de mi universo "Crónicas Ucrónicas", cuyos protagonistas se han publicado relatos en Dlorean.  "Cronicas Ucrónicas" es un universo que cree hace tiempo, y que el peazo tipo que es Raúl Montesdeoca hizo también suyo para publicar la vertiente steampunk del mismo en "La máquina del Juicio Final" donde, por cierto, aparece uno de mis personajes en los últimos capítulos. (El que no haya leído la novela de Raúl, no tiene perdón de diox). De esa ya llevo como un cuarto, aproximadamente, y quiero ver si la encarrilo de una vez y me la ventilo este verano, que ya me vale. Cierto es que el relato de Weird West me ha comido tiempo, así como algún otro relato hecho por ahí para determinadas cosas que espero vean la luz en breve; amén de las portadas. Pero quiero tenerla cerrada para finales de septiembre, para poder publicarla a lo largo del año que viene con Dlorean, por supuesto.

 
Anansi, ilustración de Néstor para Proyecto Pulp


 

9)  Estoy seguro que tienes muchos proyectos entre manos y que pronto oiremos hablar de ellos, danos un adelanto de las cosas que iremos viendo tuyas en un futuro cercano

 
Portadas con Dlorean alguna habrá. Está por salir la que he hecho para la novela de Amando Lacueva, y también la de la segunda novela de Miguel Ángel Naharro, que empezaré en breve con ella. Una portada para una antología de relatos de Serie B para La Pastilla Roja. Y quizá alguna más, pero todo depende de los editores.

Y relatos..., pues lo que he comentado antes. Si hay suerte, alguno caerá en alguna antología antes de que acabe el año. Pero asegurado está el de Weird West y el de Diesel-atompunk.
 
 

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