jueves, 13 de agosto de 2015

Nuevos autores para Weird West: Alexis Brito Delgado y Joaquín Sanjuán

 
 
 
 
Weird West es una serie, dentro de la Colección Savage, que recupera las historias del oeste, con tintes sobrenaturales, lo que se suele llamar Weird Western. Un universo compartido, con un elenco de escritores e ilustradores de auténtico lujo, en volúmenes compuestos de tres novelas cortas, cada una de ellas de un escritor diferente y personajes distintos, pero todos enmarcados en el mismo universo, el universo de Weird West.
 
 
Un universo compartido en el que vernos cómo cruzan sus caminos monstruos y héroes de lo más variado, además de todo un elenco de personajes que pueblan las “zonas grises” de este fantástico y terrorífico Nuevo Mundo.
 
 
El equipo de de escritores e ilustradores de la serie Weird West se compone de Lem Ryan, Raúl Montesdeoca, Carlos Díaz Maroto, José Baixauli, Néstor Allende, Pako Domínguez, Miguel Ángel Naharro, Ana Morán, Luis Guillermo del Corral, Karol Scandiu y ahora queremos anunciar a los dos nuevos autores que se incorporarán con sus personajes y historias a el personal universo creado a partir de la novela “Cazadores de Vampiros” de Lem Ryan.
 
Néstor Allende y Pako Domínguez, dos de los autores del equipo de Weird West
 
 
Se trata de dos escritores ya habituales de la casa:
Alexis Brito Delgado y Joaquín Sanjuán.
 
Alexis Brito Delgado
 

Alexis Brito Delgado nació en Tenerife en 1980. Poeta y narrador. Autor de las novelas Melancolía (Ediciones MUZA Inc., 2010), Dorian Stark (Ediciones Babylon, 2011), Wolfgang Stark: el último templario (Editorial Seleer, 2012), Asesino a sueldo (Editorial Pelícano, 2012), Soldado de fortuna (Dlorean Ediciones, 2013), Gravity Grave (Editorial Palabras de Agua,2014).
Sus cuentos y poemas aparecen en I Antología Crepúsculo Soñado, I Antología Monstruos de La Razón, I Concurso de Relato Fantástico A.C. Forjadores, I Premio Grup Lobher de Relato Temático, Selección Poesía Erótica Canaria 2013, Steam Tales Antología Steampunk , Action Tales Antología Pulp y Blue Bayou y otros relatos negros. Mantiene su página web en:
 
Joaquín Sanjuán
 
 
 

 
Empecé a escribir muy pequeño, y con solo doce años publiqué mi primer fancine, mundillo este en el que seguí cerca de ocho años durante los que publiqué diversos fancines más. En el 2002 me atreví con un cómic corto autoeditado del que realicé el guión, esta historia podría considerarse un boceto de lo que más tarde derivaría en "Leyendas de Lácenor". Después de la dura experiencia de la autoedición comencé a escribir artículos en páginas y revistas varias, y desde entonces son muchas en las que he escrito (universomarvel.com, espadaybrujeria.com, fanzine digital, cómic digital, Imaginarios, Dolmen, etc.), participé en varios programas de radio (incluso llegué a dirigir mi propia sección en Radio 9) y realicé algunos trabajos como corrector.

En el 2008 empecé mi primera novela, "Leyendas de Lácenor: La ciudad blanca", que fue publicada en mayo del 2010 por Ediciones Parra. Un año más tarde, en el 2011, publiqué mi segunda novela, "El Rey Caído", con SphereWars, para quienes también he escrito transfondos y textos desde el año 2010 hasta el 2012, campo que también desarrollé durante la creación de en un módulo de rol para el juego Roleage. A esto hay que añadir varias antologías en las que he participado, y los fanfics que he escrito para Action Tales durante estos últimos dos años.

 He sacado varios libros de ensayo de temática manga para Dolmen, de los que ya ha visto la luz "El mundo de Urasawa" y "Comando G, el libro",  y “Los Mundos Fantásticos de Joss Whedon” en Dlorean. Actualmente, estoy trabajando en nuevas novelas y proyectos para el año 2015-2016, de los que todavía no puedo anunciar nada...
 
           

miércoles, 1 de julio de 2015

Dlorean trae de vuelta al Aguilucho de Arnaldo Visconti






Arnaldo Visconti es un seudónimo usado por Pedro Víctor Debrigode Dugi  uno de los grandes autores de la novela popular española en su época de esplendor, aquella que va desde los años cuarenta hasta inicios de los año setenta del siglo XX, cuando la televisión cambia definitivamente los hábitos de consumo de la sociedad española. Fue autor de cientos de títulos en la amplia diversidad de géneros, aunque destacó en el terreno de la novela de aventuras y de la novela policíaca.





Títulos legendarios como Diego Montes, El Aguilucho, El Halcón y, muy especialmente, El pirata negro y El galante aventurero.

El Pirata Negro es su personaje y título más conocido, pero creó muchos e interesantes personajes que vale la pena recuperar para la actualidad, devolviendo al escritor al sitio que se merece.

Dlorean Ediciones recupera la obra de este gran escritor, comenzando por el personaje llamado El Aguilucho, al que seguirán otros, si todo funciona bien, como Diego Montes. Así que si las nuevas generaciones dan su respaldo a las obras del autor, habrá títulos para rato.

 

 
 


Comenzaremos con El Aguilucho:

Se trata de Ricardo (Dick) Mendoza, también conocido como El Aguilucho, el hijo de un buhonero español que recorría la Huella del Dragón, una peligrosa ruta que partía de Ceylan, atravesaba la península indostánica y la tierra de los Lamas y contorneaba la muralla china; un extraño personaje a quien le son fieles un elefante salvaje, un tigre y un aguilucho. Por su facilidad en disfrazarse de personajes dispares, desde un derviche hasta un rajá, también le apodan "Cienrostros". Incansable conquistador, miente amores en muchas lenguas, es un acróbata saltarín de murallas, lanza puñales precisos en asaltos a harenes y presume de cortar cabezas de reyezuelos y apuñalar tiranos mongólicos.

 

La serie se compone de cuatro novelas:

Sangre en Ceylan, La furia de Sang-Song, La ciudad inexplorada y Rio Tormento.

 


Que veréis en una edición cuidada y con una portada espectacular, que sin duda hará las delicias tanto de los conocedores de Peter Debry /Arnaldo Visconti, cómo los que aún no se han acercado a su obra.

 

Recordad, Vuelve Arnaldo Visconti, vuelve la aventura, con El Aguilucho.

 

 

 

lunes, 15 de junio de 2015

Dlorean: Recuperando a los autores de la literatura Popular






La Literatura popular española no deja de ser la versión española del pulp americano. Es decir, novelas fáciles de leer, baratas y de consumo rápido. Durante décadas, los llamados bolsilibros inundaron el mercado, puntualmente y cada semana, en el kiosko de la esquina, podrías encontrarte cientos y cientos de historias de todo tipo de géneros: Romance, western, terror, ciencia ficción, misterio, novela negra, bélico.
 
 
El abanico de posibilidades era solo limitado por la imaginación. En esa época dorada, se vendían muchísimo. Eran tiempos distintos, sin internet, sin videojuegos, con solo dos canales de TV. De las pocas cosas que los chavales podían usar para evadirse eran los bolsilibros. De manera errónea, este tipo de publicaciones están muchas veces asociadas a baja calidad. Como si por ser historias de lectura fácil y amena, tuviesen que ser mala literatura. Muy al contrario, por más que también hubiese autores de baja calidad, entre sus escritores nos encontrábamos con muchas muestras de una calidad tremenda: José Mallorquí, Silver Kane, Marcial Lafuente Estefanía, Lou Carrigan, Ralph Barby, A. Thorkent, Curtis Garland, Lem Ryan, Arnando Visconti y muchísimos más.
 

Increíblemente, hoy día, la literatura popular es de de todo menos popular. Es la gran olvidada y pocos recuerdan los tesoros y el extraordinario legado que dejaron para generaciones y generaciones de lectores.

Es por eso, que una de las cosas que siempre ha tenido en mente Dlorean, es devolver a  esos autores al lugar que les corresponde y que injustamente se les ha negado, llevándolos al olvido. Recuperando para la gente de hoy día a autores y obras que merecen, sin duda, estar en las librerías y ser descubiertas por los nuevos lectores que tristemente los desconocen.
 

 
 

Comenzamos con Lem Ryan, recuperando a su mítico personaje del bárbaro Katham, en un volumen que reunía todas las novelas del personaje publicadas por Bruguera, Un volumen  llamado La Leyenda de Katham, compuesto por las cuatro novelas publicadas décadas atrás por Bruguera: La Espada de Katham, Espada y Brujería, y las dos novelas que en su momento salieron con el nombre cambiado del personaje, por imposiciones editoriales: La Torre de Piedra y El Coloso Dormido, por fin como deberían haber salido originalmente, y una quinta novela, inédita: El horror de Xibalba.
 
 

Continuamos con el mismo Lem Ryan, reeditando Cazadores de Vampiros en la colección Weird West y creando un universo en base a esa novela, con un nutrido grupo de autores que amplían el concepto hasta límites insospechados.
 
 

Más tarde, le tocó la hora nada más ni nada menos que al gran Juan Gallardo MuñozCurtis Garland”, autor excelso con más de 2000 novelas escritas, que se dice pronto.
 
Una muestra de la increíble cantidad de títulos escritos por Garland
 

Un autor que siempre destacaba, daba igual el género que tocase: El terror,  ciencia ficción,  novela negra, western... En todas las temáticas se le vio cómodo y aportó obras de gran valía a todas ellas.
 
 

 

Se  decidió comenzar por la última novela que escribió y que dejó como legado permanecía inédita: El Asesino Imposible.

Un thriller de terror, como solo él era capaz de escribir.
 
La última novela escrita por el maestro Garland
 

Lo siguiente ha sido la Tumba del Vampiro: Un volumen que recoge tres novelas dedicadas al género de los vampiros. La maldición del vampiro plateado, Los vampiros nunca mueren y Mujeres vampiro son las obras que se pueden encontrar en este volumen.

Y es solo el principio, ya que tenemos en mente mucho más material del maestro, como sus novelas dedicadas al mito de Jack el Destripador, sus bolsilibros de la colección Kiai, Tam Tam, las de espada y brujería y un sinfín más de excelsas obras que tendréis el lujo de ir disfrutando poco a poco.

Por último, pero no menos importante, esta Lou Carrigan, un autor también muy prolífico, que escribió de todos los géneros que había, pero que destacó en especial por un personaje: Brigitte Montfort “Baby”, una letal y sexy espía que enamoró a legiones de lectores con atención, 500 novelas del personaje, llegando a ser un icono en países como Brasil.
 
 
Brigitte "Baby" de Lou Carrigan
 



En la colección Baby, recuperamos a esta sensual espía, que vivirá aventuras al más puro estilo James Bond o Modesty Blaise en tomos con varias novelas, corregidas y con anotaciones del mismo autor en una edición cuidadísima que hará las delicias de todos.

No nos quedaremos ahí. Estad preparados, pues tenemos muchos y alucinantes proyectos y noticias por desvelar, que os dejarán con la boca abierta cuando sepáis de los nombres que nos quedan por recuperar…
 
La edición de Baby de Dlorean
 

Poco a poco, los clásicos volverán de la mano de Dlorean, eso tenedlo por seguro.

Lo cierto que si éste fuera otro país, muchos de estos autores tendría ahora mismo el reconocimiento que en otros lugares se reserva para todos aquellos autores míticos de la literatura pulp que después trascendieron fronteras. Su nombre tendrían que ocupar un sitio similar a los de Burroughs, Rohmer, Fleming, Howard, Lovecraft y tantos otros.

Nuestra sana intención es la de intentar remediarlo, dentro de nuestras posibilidades. Ya sabes, amigo lector, lee a los clásicos de la literatura popular, no te arrepentirás

martes, 19 de mayo de 2015

Entrevista a Joaquín Sanjuán



Hoy hablamos un poco con el autor Joaquín Sanjuán, aprovechando la preventa de su libro temático dedicado al director y guionista Joss Whedon: Los Mundos Fantásticos de Joss Whedon.



En primer lugar, ¿Quién es Joaquín Sanjuán?

A estas alturas imagino que los habituales de Dlorean ya me conocerán, pero, de todas formas, para los despistados, Joaquín Sanjuán es un juntaletras que se pasa las horas muertas perdido en mundos fantásticos, tanto literal como metafóricamente hablando. Luego, claro, siento la imperiosa necesidad de plasmar mis vivencias no vividas por escrito y así doy forma a novelas, relatos, guiones de cómics y muchas otras cosas que voy haciendo.

 



Este año se cumple el quinto aniversario de la publicación de Leyendas de Lácenor. ¿Cómo te sientes ante un acontecimiento tan especial?
¡Entusiasmado! Leyendas de Lácenor tiene sus virtudes y sus defectos, naturalmente, pero La Ciudad Blanca, primera novela de Lácenor (y cuya publicación hace cinco años fue el inicio de la saga) es para mí algo muy especial y que me produce un gran orgullo. Fue además mi primer libro publicado, y ya se sabe que el primero nunca se olvida.
 
La primera edición de La Ciudad Blanca
 
 
Por todo esto quería celebrar de algún modo este quinto aniversario, y con esa intención he preparado, con ayuda de varios amigos, el Especial V Aniversario de Leyendas de Lácenor. Este podrá descargarse gratis en formato digital a partir del 22 de mayo, desde la página de Dlorean Ediciones, y contiene la tercera novela de la saga, titulada Héroes y villanos, así como una antología con quince relatos, una galería de ilustraciones y cuatro cómics, todo ello situado en Lácenor. Es un regalo para los lectores, especialmente para aquellos que me han seguido durante estos cinco años.

 
 
Las novelas de Leyendas de Lácenor en Dlorean
 

 

Aparte de las novelas de Lácenor, llevas ya unos libros temáticos a tus espaldas, como El Mundo de Urasawa y Comando G: el libro. ¿Qué nos puedes contar de ellos?

Son dos libros que me encargó en su día la editorial Dolmen, y lo cierto es que la temática la eligieron los propios editores. En ese entonces yo llevaba poco tiempo como articulista de la revista, y a raíz de esos artículos tuve esta oportunidad. Por supuesto, no la desaproveché. Son, en realidad, dos libros muy diferentes, pese a ser ambos temáticos sobre el mundo del cómic. El mundo de Urasawa es un libro muy de investigación y análisis de la obra de este autor, mientras que Comando G: el libro está menos enfocado a aficionados con cierto nivel de especialización y conocimiento y más a nostálgicos que crecieron con la serie. Lo cierto es que me llevó mucho más trabajo el primero, pero irónicamente el segundo llamó muchísimo más la atención de los medios de comunicación, y fui entrevistado por un montón de sitios, entre ellos para la página de RTVE. Me quedé bastante sorprendido, aunque debí imaginarme que, dada la temática, iba a pasar algo así.

 
 


Los mundos fantásticos de Joss Whedom es un libro que repasa la trayectoria del director y guionista. Háblanos un poco de él y de qué pueden encontrar los lectores en este título.

En este caso he hecho una labor muy en la línea de la que hice en El mundo de Urasawa. El resultado es un libro en que plasmo un trabajo de investigación y análisis de la obra de Joss Whedon. De hecho he procurado reducir al mínimo los espacios dedicados a contar lo que pasa en series y películas, a sinopsis y tal, y maximizar el que analiza las distintas obras, relaciona las temáticas y estudia la forma de escribir de Joss Whedon. Es un libro muy especializado, idóneo para todo aquel que sea seguidor de este grande.

 

¿Te resultó complicado reunir toda la información y documentación para hacerlo?

No, la verdad es que no. A diferencia de lo que pasó con los dos que escribí para Dolmen, el libro sobre Joss Whedon lo escribí porque quería hablar de los trabajos de este autor. No tuve que hacer demasiada investigación porque ya conocía y había visto todos sus trabajos, la mayoría de ellos varias veces. Sí que hubo documentación, evidentemente, pero no es lo mismo trabajar con algo que te resulta familiar que con algo que conoces de lejos, como me pasó con Urasawa. Aquello sí que fue una paliza. Pero, en cualquier caso, hoy en día solo hace falta un ordenador con conexión a internet y echar horas para reunir información y documentación sobre cualquier cosa. Tampoco se me hizo pesado, de hecho aproveché para, con la excusa, volver a disfrutar de todos los trabajos de Whedon.
 
 

 

¿Es más difícil escribir una novela o un libro de estas características?

Es muy diferente, y cada cosa tiene sus ventajas y sus inconvenientes. La novela significa creatividad, dejar volar la imaginación, dar forma a tus propias ideas. El libro de ensayo, en cambio, es mucho trabajo, mucha documentación y poca creatividad. La novela me permite dar rienda suelta a mis impulsos creativos, me permite perderme en otros mundos y contar aventuras, resulta más relajante en ese sentido, pero también lleva mucho más trabajo en lo que respecta a escritura. Un libro de ensayo, a pesar de que necesita que le dediques muchas horas repartidas entre investigación y escritura (en conjunto, al menos en mi caso, más que una novela con una extensión similar), es más cómodo de escribir, precisamente porque no usas un estilo literario, que siempre debe estar más trabajado. El libro de ensayo con que esté escrito con corrección y bien redactado es suficiente. Además, no tienes que preocuparte porque las musas estén en horas bajas, ya que aquí no hay inspiración que valga: si tienes la información necesaria, puedes escribir. El libro de ensayo es más monótono de hacer, pero también más fácil. Puedes levantarte después de una mala noche sin pegar ojo y ponerte a trabajar en un libro de ensayo, pero para una novela necesitas estar más fresco, o el resultado se resiente mucho (si es que eres capaz de hacer algo decente). Naturalmente todo esto es mi experiencia, cada persona lo vivirá de una manera diferente.
 
El libro más completo del mercado sobre Joss Whedon

 

Seguro que tienes un buen número de proyectos entre manos. Háblanos de ellos en la medida que puedas.

Algo hay en marcha. Participo en dos nuevas antologías con Dlorean, de las que no daré detalles porque no sé si se puede, pero que saldrán, creo, a lo largo del año. También con Dlorean tengo pendiente una novela corta para el cuarto volumen de Weird West, donde me codearé con muchos compañeros de la editorial, como Naharro, o Néstor Allende, entre otros. Fuera de esta editorial estoy trabajando en unos cómics para TS Comix, junto a mi socio José Manuel Triguero y a un gran equipo de personas. También estoy preparando algunas cosas para un juego de rol, el tercero para el que escribo. A nivel personal estoy trabajando en una novela de fantasía histórica con la que estoy muy ilusionado. Y mucho más. Ya sabes cómo es esto: una vez empiezas, no puedes parar. Ni quieres.

martes, 12 de mayo de 2015

Weird West: Esclavos de la Oscuridad Cap. 12


 
 
 
 
 
 
Capítulo XII

 

La vida se le escapaba por momentos. Jonathan McIntire podía notar los crujidos de sus propias vértebras. La presión de las garras del vampiro se intensificaba y los pulmones le ardían por dentro, debido a la falta de oxígeno. No podía esperar ninguna piedad ni clemencia en su captor. No había espacio para sentimientos de ese tipo en la faz del muerto viviente. Con las neblinas de la inconsciencia bordeando el campo de visión, Jonathan intentó nuevamente liberar el brazo en el que portaba el colt. Una vez más resultó imposible, era como tratar de mover una montaña.

            Amos continuaba postrado, luchando para intentar recuperar el control del cuerpo, que parecía negarse a obedecer. Sudaba copiosamente y los dientes le rechinaban por el esfuerzo. No era una pugna únicamente a nivel físico, el duelo de voluntades contra el Barón Samedí era titánico. Incluso inclinado ante su enemigo, una chispa de rabia le ardía en el corazón. Se negaba a rendirse definitivamente. No estaba dispuesto a ceder hasta que hubiera echado el último aliento.
 
 

            Shi Kwei todavía conseguía mantener a los zonbi a raya, mas no sin tener que ir cediendo terreno palmo a palmo. El muro detrás de ella estaba cada vez más cerca, y entonces ya no habría ningún lugar al que retirarse.
 

            McIntire giró la cabeza a la derecha, uno de los pocos movimientos que podía permitirse hacer estando inmovilizado por la presa del vampiro Marcus. Se percató de que tenía al Barón Samedí en línea de tiro. Era un intento desesperado. Corrigió como pudo la trayectoria del cañón con la muñeca, a pesar de que sentía que de un momento a otro los huesos iban a astillarse.

            Disparó dos veces e impactó en pecho y cuello del hechicero no muerto, que dio un respingo por la sorpresa y el dolor que causaban los proyectiles.

            ―¡Maldito idiota! ―gritó enfurecido Samedí―. ¿Realmente pretendías acabar conmigo? Ni siquiera has usado balas de plata. Ha sido un gesto muy estúpido y me aseguraré de que pagues por ello.

Marcus aflojó momentáneamente la presión ante la inesperada reacción del humano. Miró en dirección a Samedí y los ojos se le abrieron como platos, al contemplar un detalle que hubiese pasado inadvertido para cualquier otro. Uno de los impactos de McIntire había hecho trizas el collar de huesos de su amo y yacía ahora en el suelo, a escasos metros de donde se encontraba. Engarzado en el collar estaba la pequeña bolsa de cuero, el gris―gris a través del cuál Samedí tenía control sobre él.

En un solo segundo, miles de pensamientos y posibilidades cruzaron por el cerebro de Marcus. La decisión fue rápida, era una ocasión única. Pasaría una eternidad hasta que tuviera la libertad tan al alcance de la mano. El Barón no parecía haberse dado cuenta de que había perdido sus abalorios y Marcus tenía la ventaja de su parte.

Dejó caer como un guiñapo a McIntire, el cual agradeció como nunca el dulce aire que trataba de inspirar a grandes bocanadas. Marcus hizo uso de su inhumana velocidad y se abalanzó sobre el amuleto, que asió con fuerza entre sus manos.

―¡Estúpido! ¿Por qué has abandonado tu puesto? ―le recriminó el Barón Samedí.

El hechicero se llevó de manera inconsciente la mano al cuello, como hacía siempre que ordenaba algo a su siervo. Una mueca de preocupación se dibujó en su rostro cuando no encontró más que aire en el lugar donde debía estar el collar. El gesto se fue tornando en auténtica rabia cuando vio la sonrisa desafiante de Marcus, con el amuleto gris aferrado en su puño.

―¡Traidor! ¡Lo echarás todo a perder! ―gritó henchido de odio.
 
 

El Barón Samedí se lanzó sobre el rebelde lacayo y comenzó la lucha entre los dos no muertos. Se hacía difícil ver qué era lo que estaba sucediendo realmente, para el ojo humano no era más que una maraña de garras y colmillos que se movían a una velocidad asombrosa. Una horrenda cacofonía de gruñidos inhumanos llenó la estancia. Se revolvían como dos fieras salvajes, hincando mordiscos allí dónde alcanzaban y rasgando la carne de su adversario con las afiladas uñas que poseían. Eran la misma furia desatada del infierno.

Para Amos fue como si le hubiesen quitado una losa de encima. Notó un agradable hormigueo y como el calor le iba volviendo a las extremidades. Comenzaba a recuperar el movimiento. El Barón Samedí no podía mantener la concentración del hechizo vudú, enzarzado en un combate a muerte con Marcus. Tenía otras preocupaciones más urgentes. Sin perder más tiempo del estrictamente necesario, volvió a coger la escopeta Winchester. Con manos aún temblorosas cargó cinco cartuchos especiales de sal en el arma. Puso una rodilla en tierra y apoyó el codo en la otra pierna para ganar algo de estabilidad al apuntar, ya que los músculos no terminaban de responder del todo. Descargó sin pausa una lluvia de sal sobre los zonbi que comenzaban a rodear a Shi Kwei. Muchos de ellos cayeron fulminados. Los que no lo hicieron, quedaron aturdidos, con movimientos torpes y lentos. Para Shi no fue un gran problema acabar con los que quedaban en pie.

En aquel instante un rugido de triunfo atrajo la atención de los cazadores.

Era el Barón Samedí. Celebraba con el gutural aullido su victoria sobre el traidor Marcus, que se hallaba tendido a sus pies, con el cuello tan destrozado que la cabeza seguía unida al cuerpo por meros jirones de carne.

―No necesito sirvientes, no necesito zonbi, no me hace falta nadie para acabar con vuestra patética existencia ―amenazó con un tono que helaba la sangre en las venas.
 
 

Shi Kwei no se dejó amedrentar. Desde que tenía uso de razón había sido entrenada para enfrentarse a las fuerzas oscuras. Poseía el conocimiento de muchas generaciones de cazadores de vampiros, miembros de su familia que la habían precedido en la sagrada misión. Cargó contra la criatura del infierno, embistiendo con la hoja derecha al frente. El vampiro esquivó hacia el lado contrario y la muchacha descargó un tajo con la izquierda, anticipándose a su reacción. Consiguió abrir una buena brecha en uno de los costados del monstruo, que aulló nuevamente, aunque esta vez no fue de triunfo sino de dolor.

El Barón Samedí lanzó un manotazo tratando de ahuyentar la fuente de su tormento. Shi Kwei intentó bloquear el barrido. Aunque no se llevó el golpe de lleno, resultó derribada por la increíble fuerza que poseía aquella monstruosidad. Samedí ya no hablaba ni profería amenazas. Su mente se había retrotraído a un estado prácticamente animal. Apenas quedaban en él más que instintos y una furia y una violencia desatadas.

Jonathan McIntire disparó desde el suelo. La bala atravesó el hombro derecho de la bestia con forma de hombre. Una picadura de mosquito para aquel engendro, pero lo suficiente como para que centrara la atención sobre él. El odio que había en la mirada del monstruo superaba toda descripción. Quizás los últimos restos de humanidad que quedaban en su consciencia se preguntaban porqué seguía luchando aquel ser débil y a las puertas de la muerte, a sabiendas de que no podía herirlo.

El Barón Samedí llegó a ver como Amos se le echó encima demasiado tarde. El joven supo ver la ventaja que le proporcionó el disparo de McIntire. Blandiendo una afilada estaca de madera con ambos brazos, a modo de la lanza corta, la clavó en el pecho del vampiro. El monstruo abrió los ojos de forma desmesurada y por unos momentos pareció que se le iba a romper la mandíbula, de tanto que la estiró por el gesto de agónico dolor que sintió. De inmediato comenzó a lanzar zarpazos para defenderse y alejarse de Amos. El muchacho de piel de ébano iba a tener unas cuantas nuevas cicatrices de las que presumir, si lograba sobrevivir a este día, cosa que aún estaba por ver.

La estaca de madera seguía incrustada en el pecho del Barón Samedí, pero no había conseguido atravesar del todo el corazón del monstruo. Aunque le ardía el pecho como si una lanza al rojo vivo le atravesara, todavía se mantenía en pie. Su ferocidad parecía haberse esfumado. Miró a su alrededor y vio como McIntire volvía a disparar contra él. Para su tranquilidad solamente se oyó el ruido del mecanismo del arma, pero no detonó ningún proyectil. Se había quedado sin munición. Amos estaba malherido pero no derrotado, y la china ya intentaba volver a ponerse nuevamente en pie. El vampiro comenzó rápidamente a considerar la posibilidad de una retirada por primera vez.

Reuniendo las fuerzas que le quedaban, se dirigió renqueando hacia el túnel de salida. Debía huir para vivir y poder luchar otro día. Planearía su venganza y les haría pagar todos los inconvenientes que había sufrido, con creces.

Cuando ya casi podía alcanzar con las manos el inicio de su vía de escape, notó una ligera vibración en el aire detrás de él. Momentos después cayó hacia delante como un saco de patatas, con una de las espadas cortas de plata de Shi Kwei profundamente enterrada en su espalda. Su inhumana resistencia no pudo soportar más castigo y abandonó la existencia como no muerto sin proferir un triste sonido.

 

Marie Laveau se agitó inquieta en su lecho. Se incorporó y quedó sentada sobre el cómodo colchón, descansando los brazos sobre sus rodillas. A pesar de que las ventanas y contraventanas de su lujoso dormitorio se encontraban cerradas, podía notar el sofocante efecto del calor y de la bochornosa humedad de Nueva Orleans en la habitación. Sus movimientos despertaron a Pierre, un hermoso joven de raza negra que dormía a su lado.

―¿Qué ocurre madame? Aún es de día ―preguntó extrañado.

―Jacques ha muerto.

―¿Quién es ése?

―El que envié como mi representante para que se hiciera con el control de San Francisco ―explicó la sensual mulata.

―Oh, lo siento. ¿Teníais un especial apego por él?

―En realidad no. Jacques era un advenedizo que me apoyó contra Salomé porque le convenía. Creí ver en él las cualidades para ser un buen general, pero está visto que me equivoqué. Si hay algo que lamentar, es que no haya cumplido su objetivo. En esa ciudad hay mucho poder. Drácula lo sabía, por eso la eligió para regresar del infierno. Las balanzas de poder están cambiando entre los clanes vampíricos, quién se haga con el control de San Francisco dispondrá de una enorme ventaja respecto al resto.

Pierre asintió, comprendiendo.

―Tendremos más oportunidades. Al fin y al cabo, nos sobra el tiempo. ―dijo Laveau, mostrando sus afilados colmillos con una impúdica sonrisa dibujada en sus carnosos labios.

La conversación hizo que Ferdinad también se despertara en el otro lado de la cama.

―¿Qué sucede? ―preguntó somnoliento.

―Nada que deba preocuparte, mon amour ―respondió mientras le acariciaba lascivamente la entrepierna bajo las sábanas.

 

 

¿FIN?

 
Escrito por Raúl Montesdeoca 



 





 





 La serie de Weird West, se puede adquirir AQUÍ